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Bluemacaws España Eduardo Alzola Criador Profesional de Aves Psitácidas

Cortar las alas a nuestra mascota

Cortar las Alas

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El corte de alas es para nosotros uno de los apartados del mantenimiento más importante a la hora de tener un loro como mascota. razón para cortar las plumas está clara. Lo hacemos para evitar que el ave escape a la primera oportunidad que se presente.

Además de esta, el corte de alas tiene otras ventajas como es el hecho de que el loro se encuentra más indefenso y que ayuda muchísimo en el entrenamiento del ave ya que este asume rápidamente que no puede escapar volando y acepta mucho antes la presencia del dueño.

Evidentemente este es un paso previo a que el loro quiera que el dueño esté con él y le acaricie o juegue. También hemos de decir que el corte tiene un cierto riesgo ya que el loro no controlará el vuelo y en ocasiones puede sufrir algún pequeño accidente al estrellarse contra el suelo u objetos.

También hay que decir que precisamente por tener las alas cortadas, el vuelo no puede ser potente por lo que estos accidentes no son nada comparados con lo que puede sufrir al estrellarse a toda velocidad contra los cristales cuando el ala está entera. Por estas razones y porque es terrible cuando nuestros clientes acuden a nosotros desesperados porque los loros han escapado, es por lo que recomendamos encarecidamente a todos los propietarios de loros mansos que les corten las plumas de las alas.

Existen varias maneras de cortar las alas de los loros, dependiendo del efecto estético, así como del grado de eficacia que pretendamos conseguir. Normalmente se asume como correcto cortar solamente una de las alas. En caso de cortarse las dos, el loro controla el vuelo mejor por lo que el corte suele ser menos efectivo, aunque también se reduce el riesgo de que el loro sufra un accidente.

Al cortar un ala solo, lo que hacemos es desequilibrar al ave que al batir las alas encuentra mucho más sustento en un lado que el otro lo que hace que caiga de lado. Hay que decir que en general los loros suelen aprender a controlar este desequilibrio y que muchos ejemplares incluso con el ala bien cortada, pueden llegar a dar vuelos de una longitud realmente sorprendente.

Si tras el corte del ala nuestro loro vuela demasiado, hay que seguir cortando plumas de la misma ala, pero nunca cortar las de la otra. Como hemos dicho, esto lo equilibraría y haría que el ave volara aún más.

Existen muchos dueños que llevan sus loros al veterinario para que este les corte las plumas. Personalmente opino que no es necesario o que como mucho se puede hacer esto la primera vez. Los loros cambian las plumas de las alas una vez al año, pero el problema es que no las cambian todas de golpe, sino que las van cambiando poco a poco.

Esto hace que el corte de alas no se pueda hacer una vez al año, sino que hay que ir cortando las plumas a medida que van creciendo. De esta manera, o bien vamos muchas veces al veterinario (con la consiguiente molestia, estrés para el loro y enorme gasto) o bien lo hacemos nosotros mismos. Si esperamos a que todas las plumas estén mudadas para hacer el corte, estaremos corriendo el riesgo de que el loro vuele durante mucho tiempo (no es necesario que todas las plumas estén crecidas para que el ave vuele, con unas pocas es más que suficiente). Por otro lado, un corte de alas no tiene porqué suponer ningún tipo de estrés para el loro, si se hace correctamente.

El corte de alas es muy sencillo de hacer y no requiere ninguna preparación en especial. Lo único que hay que tener en cuenta es que no se puede cortar ninguna pluma en la zona de crecimiento ya que le provocaríamos al loro una gran hemorragia y sería un problema.

La zona de crecimiento de la pluma es muy fácil de reconocer ya que está envuelta por una especie de funda (lo que llamamos cañón) Esta funda no se debe cortar en ningún caso y es conveniente esperar a que la pluma esté totalmente crecida para cortarla. La diferencia entre una pluma totalmente crecida y otra que aún está creciendo se puede ver perfectamente en las dos fotografías siguientes.

Plumas completamente desarrolladas en el ala de un guacamayo jacinto. Obsérvese que ya no hay ningún resto de cañones en ellas, sino que la pluma se inserta limpiamente en el ala.
Plumas en crecimiento en el ala de un pichón de guacamayo azul y amarillo. En la fotografía se observan claramente los cañones de crecimiento que en ningún caso podrán ser cortados.
Corte de alas. Si el pájaro está tranquilo no se asusta en absoluto por esta operación. Véase que el guacamayo de la fotografía tiene la cabeza suelta sin que nadie le sujete y está contento a pesar del corte de alas que se le está haciendo
Guacamayo azul y amarillo con las alas cortadas. Obsérvense las tres primeras rémiges primarias intactas y el resto cortadas.
 
En cuanto a la manera de cortar las plumas, si el loro es manso y permite que se juegue con sus alas, opino que lo correcto es hacerlo sin que se dé cuenta. Es decir, se coloca al loro en las piernas estando sentado y se empieza a jugar con él, acariciándole debajo de las alas, extendiéndolas, plegándolas de nuevo, etc... Una vez él está completamente tranquilo, es muy sencillo coger las tijeras y cortar las plumas sin que él interprete que se le está haciendo nada malo y sin ningún estrés por su parte.

En mi opinión esta es sin duda la mejor manera de hacerlo ya que el pájaro no sufre en absoluto.

Si el loro no es manso o no admite que se le enrede en las alas, no quedará más remedio que hacer el corte entre dos personas. Una de ellas tendrá que sujetarlo mientras la otra corta las plumas

QUÉ PLUMAS CORTAR Y POR DÓNDE?

Para poder explicar bien este apartado, primero es conveniente que hagamos una descripción completa del ala de un ave. Básicamente el ala tiene tres secciones. La más próxima al cuerpo es la humeral, la intermedia es la cúbito-radial y la tercera es la carpal. En cuanto a las plumas, diremos que las más largas son las rémiges que pueden ser primarias (las que se insertan en la región carpal) y secundarias (se insertan el la región cúbito-radial). La región humeral no tiene rémiges. Las plumas que cubren las rémiges son las supracobertoras alares y el resto de las plumas del ala son cobertoras.

Aclarado todo esto, diremos que para cortar el ala deberemos cortar todas las rémiges primarias excepto las tres primeras (las más alejadas del cuerpo del ave), y las primeras secundarias.


El respetar las tres primeras rémiges primarias es exclusivamente para que cuando el ave tenga el ala plegada no se note que esta está cortada. El corte de estas tres plumas hace que el loro no vuele en absoluto, pero entonces cuando las alas permanecen cerradas se nota mucho que una de ellas es más larga que la otra.

Nosotros recomendamos cortar estas tres plumas en algunas especies que como la cotorra ninfa tienen las alas muy largas y estrechas por lo que estas plumas proporcionan un sustento enorme al ave y en caso de no cortarse, estos pájaros vuelan casi como si no se hubiera hecho nada. En especies que tengan unas alas proporcionadas en cuanto a anchura y longitud, no creemos que sea necesario cortar estas plumas salvo que el ejemplar en concreto sea especialmente habilidoso (que los hay) y aprenda a volar con el ala cortada.

En cuanto a por dónde cortar las plumas, una buena medida en general es cortarlas a la altura del extremo de las supracobertoras alares.


PASO A PASO:

Busque unas tijeras fuertes y afiladas.
Póngase cómodo, en una silla cerca de una mesa donde apoyar las tijeras mientras no las esté usando.
Saque al loro de su jaula, como siempre, como si solo fuera a jugar con él, hablándole y con cariño. Cójale las alas, acarícielo debajo de las alas (les encanta a casi todos), enséñele las tijeras y déjele que las tantee con el pico, que juegue con ellas y que les pierda el miedo.
Abra el ala y observe bien que no haya plumas en crecimiento o si las hay téngalas perfectamente localizadas para no cortar ningún cañón (las plumas en crecimiento se pueden cortar por detrás del cañón, pero nunca se debe dañar este).
Coja las tijeras y corte las plumas necesarias.
Si el loro aún vuela demasiado tras el corte, repita la operación cortando más plumas de la misma ala, nunca de la otra. Si a pesar de todo sigue volando más de lo que Vd. quisiera, corte las tres primeras rémiges primarias.
Tras el corte de plumas, siga jugando con el loro y tranquilícelo, como si no hubiera pasado nada. Normalmente si se hace bien, el loro estará absolutamente normal.
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